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El futuro de Estado del bienestar Amartya Sen Ayer, cuando celebrábamos la ceremonia de entrega del Premio Catalunya,
el presidente Pujol, en un determinado momento, dado que yo hablaba de,
entre otras cosas, los valores asiáticos, mencionaba que el Estado
de bienestar forma parte de los valores europeos y creo que esta observación
es atinada. Creo que es importante tener esto en cuenta porque hay algo muy importante,
y de largo plazo, en lo que es la perspectiva del Estado de bienestar.
Los problemas a corto plazo con que a veces se enfrentan las economías
pueden suponer una tentación para la economía de alejarse
de un compromiso a largo plazo, pero esto sólo se podrá
hacer a gran coste. No se sacrifican los grandes logros de la civilización,
porque en un determinado momento se están atravesando problemas
de corto plazo. Entonces deberemos examinar si algunas de las dificultades previstas
en la misma naturaleza del Estado de bienestar y su sustentabilidad, son
realmente problemas a largo plazo o no. Problemas que no podremos soslayar
sin desmantelar en cierta medida el Estado de bienestar tal como lo hemos
entendido. Toda la base de la economía de mercado gira en torno a la capacidad de interactuar entre sí, de depender unos de otros, de poder hacer cosas para los demás y que ellos hagan cosas por ti. La economía de mercado Adam Smith no se limita a considerar el intercambio, donde la principal
motivación surge de la búsqueda de la ganancia individual.
Es decir, tengo algo que me gustaría intercambiar por algo que
tienes tú, y tú estás dispuesto a intercambiar lo
que tú tienes por lo que yo tengo. Y esto redunda en un cambio
mútuamente beneficioso, siendo esa la base del intercambio en la
economía de mercado. A veces la gente comete el error de pensar que la economía capitalista
sólo florece a partir del afán de lucro. La economía
capitalista prospera, ante todo, a base del "etos" capitalista,
que incluye también el orgullo en la calidad de la producción,
orgullo que se siente por la capacidad de realizar lo que uno ha prometido.
El carácter de confianza es una faceta muy importante del "etos"
capitalista y la búsqueda de beneficios encaja en esa estructura
más amplia. Pues bien, el Estado de bienestar, evolucionó lentamente y se
ha producido un cierto consenso sobre estas garantías básicas,
de manera que el ser humano puede confiar en la ayuda de los demás.
En función de la gravedad de las circunstancias, esta ayuda puede
ser mayor o menor, es algo que también depende de una serie de
circunstancias. El segundo concepto que quiero recalcar es la idea de Europa. Esto surge
a partir de una situación de guerra en los años treinta,
principios de los cuarenta, y las primeras reflexiones sobre el movimiento
del federalismo europeo se originan como reto directo a la II Guerra Mundial. Pero los inicios del movimiento federalista europeo se originan entonces.
El tercer signatario de este documento tripartito fue Ernesto Rossi. Y
si analizamos este documento, que da la casualidad que tenemos en mi familia,
quedan claras cuales fueron las principales motivaciones tras el movimiento
federalista europeo. No fue la estabilidad monetaria ni cuestiones similares,
a pesar de constituir asuntos importantes, sino que se produce primero
y ante todo el compromiso de llegar a la unidad europea sin guerra, el
compromiso para con una Europa libre, donde las personas pudieran confiar
unas en otras y el Estado de bienestar sería el resultado natural
de esto. Yo diría que esos compromisos son: en primer lugar, vivir en paz, vivir en libertad. Segundo, la necesidad de poder confiar unos en otros, interdependientes. Y, tercero, el llegar a decisiones basadas en el debate previo. Siguen de gran actualidad hoy por hoy y, cuando examinamos algunos de los debates con que se enfrenta Europa, hemos de tener en cuenta estos valores básicos que tan cruciales fueron en el inicio del movimiento europeo. La Unión europea Posteriormente el movimiento europeo desarrolló muchas otras
etapas y se convirtió en ese gran logro que es hoy en el mundo,
y debo decir que considero que la Unión Europea es uno de esos
grandes logros del Siglo XX. Estas cosas las digo a guisa de antecedentes. Bien, ¿Cuál
es el problema? El Estado de bienestar ha alcanzado grandes logros, esto
nadie lo pone en tela de juicio, pero, a veces, se olvida cuanto han cambiado
las cosas. Todo esto que forma parte del Estado de bienestar no siempre reviste
esta forma segregada, a veces todo queda integrado como sucede en algunos
países. El Reino Unido es un país donde está bastante
integrado. A veces todo viene muy desmenuzado como en el caso de Italia,
donde prácticamente no hay política nacional en la materia,
hay una variedad de seguros relacionados con el empleo, etc. y hay que
analizar la suma de todo. Por ejemplo, las rentas. Si clasificáramos todas las demarcaciones de Europa en categorías, 1,2,3,4,5, uno los más ricos y cinco los más pobres, veríamos como en la categoría uno, prácticamente no hay ni un británico y muy pocos franceses, hay muchos alemanes y muchos italianos. De hecho, la población italiana de la categoría uno, Emilia Romana, Venecia, etc. es mayor que la población alemana de la categoría uno. Al analizar la dos, el Reino Unido ya empieza a aparecer, Francia con fuerte representación, Alemania también. En la categoría cinco Alemania ya ha desaparecido, Francia no aparece, el Reino Unido tampoco, pero Italia tiene una fuerte representación, así que Italia abarca todo el abanico de esas categorías. Por esto el estudio de la pobreza en Italia resultó especialmente interesante ya que es un tema muy candente. Tres preocupaciones Ahora el problema que arrastra Italia es una versión exagerada
o, mejor dicho, una versión más acentuada de lo que se enfrenta
Europa en general. El deseo de tener un Estado de bienestar floreciente
conlleva muchos problemas fiscales y de vez en cuando el gobierno italiano
recibe un recordatorio de la Unión Europea de que no están
haciendo lo suficiente en esta materia. ¿Dónde reside el
problema en cuanto al aspecto fiscal? ¿Por qué nos preocupa? Hay tres preocupaciones concretas: · Digo que es mecánico porque mientras que la Unión
Monetaria Europea es, en última instancia, algo muy bueno y la
idea de la moneda común es una muy buena idea, a mi modo de ver,
en cierto modo es una decisión de ceder uno de los instrumentos
de ajuste, a saber, los tipos de cambio monetarios. Entonces el compromiso importante radica en el 3% y ahora muchos países,
incluido Alemania, están teniendo problemas con esto. Recuerdo
hace un tiempo, cuando yo estaba en Italia, sólo Luxemburgo reunía
esta condición. Ahora esta situación ha cambiado, ha mejorado
un tanto, pero 1999 será un gran logro si todos esos países
llegan a conseguirlo. En el debate británico ocurría una cosa curiosa, pues si eras, de alguna manera, escéptico respecto al euro, inmediatamente te tachaban de conservador, y dado que nunca me he visto atraído por la filosofía del Partido Conservador fue extraordinario que cada vez que hablaba del euro, se me tachaba de tener un punto de vista tory. Los laboristas se consideraban totalmente proeuropeos, mientras que los torys aportaban argumentos en contra, y debo decir que, a veces, eran argumentos muy válidos en contra de tener el euro en ese momento. Pero esto es lo que sucede cuando es impulsado por programas, porque entonces no está relacionado con las plataformas políticas de los partidos. Es interesante que, desde el punto de vista laborista, problemas como
el desempleo y la pobreza se convierten en algo secundario frente a la
estabilidad monetaria, y eso realmente es opuesto a la posición
laborista. Pero esto ha sucedido debido a la naturaleza programática
de la Unión Europea, que ha convertido esta cuestión en
prioridad insoslayable. Mi amigo Michael Bruno, que fue Gobernador del Banco de Israel, y tiene
en su crédito haber contenido una inflación masiva -es un
récord superior al que cualquier banquero del mundo haya conseguido
pues controló una situación casi imposible-, elaboró
una serie de estudios muy interesantes relativos a la inflación.
Uno fue la base de su conferencia en el Banco de Italia, hace tres años,
él lamentablemente falleció en diciembre del año
pasado. Pero lo que quiero decir es que es muy difícil seguir siendo fumador
moderado y también es difícil seguir con una inflación
moderada en una situación inflacionista. Él llega a la conclusión
de que hay que prevenir no sólo una alta inflación, sino
también la inflación moderada, porque uno se halla en lo
que se llama una inestabilidad dinámica. Entonces debemos examinar hasta que punto un déficit presupuestario
es alimentado por el Estado de bienestar. Por supuesto, los Estados de
bienestar son un fuerte gravamen para el déficit presupuestario.
Se trata de cómo reducir ese déficit sin prescindir del
compromiso básico que ofrece el Estado de bienestar. Este es el
segundo punto: peligro de la inflación y la inestabilidad dinámica
que entraña la inflación moderada. · El tercer tema es el de los incentivos económicos. En
este punto puede decirse que si el Estado de bienestar ofrece un alto
grado de protección, las personas no se esforzarán en buscar
trabajo y, a veces, se dice que el desempleo viene alimentado por el seguro
de desempleo, pues se goza de una relativa seguridad a pesar del desempleo
y de ahí que la atracción hacia el trabajo es muy inferior
de lo que sería sin este subsidio. Hay cierta verdad en ello, si
bien hay que ver cuanta verdad hay y cuanta exageración hay en
lo que es la incentivación. Es decir, debemos preguntarnos: ¿En
qué medida el subsidio de paro es un factor que hace que la gente
no se interese por la búsqueda de un puesto de trabajo? Esto, evidentemente,
sucederá en algunos casos, pero vemos todo lo contrario en otros. Esta mañana he tenido una entrevista en la radio y alguien me explicó que el balón usado en el partido de fútbol de ayer, en el cual el Barça consiguió una gran victoria, fue un balón fabricado en la India, y según este señor había sido fabricado por niños. No sabía que se utilizaba niños en la producción de balones de fútbol. Y no importa si el temor es verídico o no, porque el trabajo infantil existe, por supuesto. El trabajo infantil y muchas otras cosas se producen cuando no hay un sistema de seguridad social, porque puede que a las personas no les quede mas remedio. Este no es un argumento para tolerar el trabajo infantil. Evidentemente hay que prohibir el trabajo infantil, pero a la vez hay que hacer algo positivo, aportar ayuda, pero ambas cosas han de ir a la par, prohibir el trabajo infantil no es suficiente, también hay que ofrecer las circunstancias que hagan innecesarias ese tipo de trabajo. El impacto del desempleo En el contexto europeo huelga decir que no sólo hay que dar incentivos,
hay que crear auténticas oportunidades laborales, y esto plantea
un tema diferente como es la prevalencia al desempleo en estos países.
He estado estudiando con cierto interés el problema del desempleo
en parte por mis conexiones con el Banco de Italia, porque el Banco de
Italia ahora está lanzando otro estudio para el que yo estoy escribiendo
la introducción, se llama "Penalizaciones al desempleo". He intentado repasar toda la bibliografía que existe sobre el
tema del desempleo en los diferentes idiomas que hablo y, sobre todo,
lo que se ha publicado en Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá,
así como algunas traducciones de otros idiomas europeos. Una de
las cosas que aparece una y otra vez es el desaliento motivacional de
un fuerte desempleo para la búsqueda futura de empleo, este desaliento
es inmenso. Es decir, si uno se acostumbra a ese estado de paro, la posibilidad
de que uno se empeñe en la búsqueda de un puesto de trabajo
se ve fuertemente socavada. Fíjense en la diferencia que intento
señalar: hay el efecto incentivo del subsidio del desempleo y el
efecto incentivo del propio desempleo. Lo que recogen las estadísticas, como el impacto del seguro de
desempleo, es de hecho el efecto del mismo desempleo, es una situación
que desmotiva mucho, uno siente que nadie le quiere, o que no tiene capacidades
para las cuales alguien está dispuesto a contratarle. En esta situación
es frecuente no sólo el deterioro de capacidad, sino que la pérdida
de confianza en uno mismo es muy grande. No se trata sólo de tener un seguro para no entrar en la pobreza, es una cuestión de que uno depende de los demás. Uno quiere conseguir un puesto de trabajo, no lo consigue, debe depender de los demás, y esta no es una situación en la que el ánimo de la responsabilidad individual o la autoayuda se vea alentada precisamente. Entonces sí hay un problema con el desempleo que va mas allá que el problema del subsidio de paro y culpar al seguro de desempleo y al Estado de bienestar por el mal del desempleo es confundir las cosas. Europa y Estados Unidos Creo que no se distingue en medida suficiente entre los diferentes componentes
que tiene el impacto del desempleo sobre la cultura de autoayuda. Ahora,
¿qué diferencia aporta esta cultura de autoayuda y en qué
grado? A menudo los Estados Unidos se aducen para la comparación
con Europa en lo que es el Estado de bienestar. En ocasiones se comparan
Estados Unidos y Europa, y se dice que la gran diferencia reside en el
hecho de que en Europa hay normativas, reglamentaciones oficiales que
se consideran de forma favorable y en Estados Unidos no. Pero esto no
es así. Algunas de las cosas que sucedieron tras las privatizaciones en el Reino
Unido serian impensables en Estados Unidos. Cuando se privatizó
el agua, por ejemplo, que era un monopolio público y paso a convertirse
en monopolio privado, las autoridades del agua, siendo los únicos
suministradores de agua, tuvieron toda libertad para hacer un montón
de cosas que en Estados Unidos no se hubiera autorizado jamás.
En Estados Unidos la tradición de la regulación pública
en una situación de monopolio está claramente establecida,
porque una de las cosas que la cultura de la autoayuda ha intentado fomentar
es una gran suspicacia ante los monopolios. No creo que la gran diferencia entre Estados Unidos y Europa resida ahí,
tampoco reside en las diferencias de opinión que existen sobre
el sueldo mínimo. De hecho, Estados Unidos también lo tiene,
igual que lo tiene Europa, lo que sucede es que el nivel es mas bajo en
el contexto americano. Ahora si analizamos estos países en la actualidad, vemos que Estados
Unidos que tenía el 4'5% ahora tiene 4'9%, ha subido un poco desde
entonces y ha vuelto a bajar. Este 4'5% ó 4'9% quizá no
se calcule exactamente de la misma forma que en Europa, habría
que agregarle un 1% ó un 2% pero no mucho más. Un aumento del desempleo de este tipo creo que políticamente sería
imposible en Estados Unidos, no creo que ningún gobierno sería
capaz de sobrevivir. ¿A qué se debe esto? Creo que el empleo es un aspecto crucial
de la cultura de la autoayuda, porque ¿cómo va independizarse
uno de los demás?, pues consiguiendo un puesto de trabajo y obteniendo
unos ingresos. Es reconocido que dadas las fricciones de cualquier economía
-movimientos, traslados-, siempre habrá un grado mínimo
de desempleo, pero la expectativa es que el periodo de desempleo sea corto
y, aunque sea el 2, 3 ó 4%, no será algo que deje a personas
con largos trechos de desempleo. El desempleo es muy hostil a la cultura
de la autoayuda, y en Estados Unidos políticamente es imposible
que se produzca ese nivel de desempleo, nivel que Europa por norma tiene
en estos momentos. Europa es muy autocomplaciente. Al preguntarse, ¿a qué
se debe que la gente tenga ese gran incentivo de buscar trabajo, incluso
trabajo de bajo nivel?, considera que los americanos no tienen desempleo
pero tienen una gran cantidad de empleos con muy bajos salarios. Creo
que se está exagerando. También en Europa hay trabajos de
paga reducida, legales o no, pero creo que la situación en Estados
Unidos es dramáticamente diferente a la de Europa. Yo diría
que el factor básico y único en el mantenimiento de la cultura
de la autoayuda -y el mantenimiento de los incentivos, de la motivación
de búsqueda de empleo- es el alto nivel de empleo existente. El
desempleo se fomenta a sí mismo y esta es una de las penalidades
del desempleo. Achacar la culpa al subsidio de desempleo es confundir
una de las consecuencias del desempleo con el mal del propio desempleo,
lo cual tiene un enorme impacto en reducir la motivación para buscar
trabajo y en tener un sentido de responsabilidad individual y mayor dependencia
de los demás. Si Europa va a racionalizar el Estado de bienestar, creo que, indudablemente, esta cultura de la autoayuda se necesitará aquí y la revisión de la política del empleo ha de constituir una parte central de ello. Harlem y Bangla Desh Por supuesto, esta cultura de autoayuda tiene un aspecto también
muy negativo, como es la falta del Estado de bienestar. Si estamos acentuando
tanto la responsabilidad individual, es posible combinarlo de forma sensata
con la responsabilidad social, y algunos países lo hacen. Canadá
es un buen ejemplo, tiene una combinación de ambas cosas. No hay que indagar mucho, no hay que buscar sueldos mínimos. Con
sólo mirar la raza, se obtiene una imagen dramática. Los
negros americanos tienen menos posibilidad de vivir, menos probabilidad
de vivir a la edad de 40 años no más, que los Chinos, o
los de Sri Lanka, o los Hindúes. Ello ocurre en muchos de los Estados,
incluyendo Canadá. No es sólo que a los afroamericanos les
va peor que a los americanos blancos, que ya se ha dicho, sino que los
negros también son menos favorecidos que otras etnias de los países
del Tercer Mundo. Creo que este es un dato escandaloso para un país como Estados
Unidos y me parece que es exactamente lo que significa la falta del Estado
de bienestar. Los que quieren desmantelar el Estado de bienestar tienen
que mirar muy a fondo cuáles serán las consecuencias. La pregunta que se plantea aquí es si esa cultura de autoayuda
tiene algo de mérito y la responsabilidad social que engendra el
Estado de bienestar en Europa tiene mérito, ¿por qué
no podemos tener las dos? Aquí nos encontramos con la cuestión
fiscal. ¿Es posible continuar con el Estado de bienestar tal como
se ha hecho hasta ahora, sin que esto cause una fuerte crisis? Incentivar el empleo Comenzaré con una observación general sobre el desempleo
y el Estado de bienestar, luego ahondaré mas en el tema de debate
público y la revisión de lo que es el concepto del Estado
de bienestar. ¿Cuáles son las ventajas? La primera ventaja es disponer
de trabajo, no se tiene pérdida de la habilidad, no se tiene la
pérdida psicológica, no se sufre la miseria, no se padece
la pérdida de motivación que conlleva el desempleo, no se
producen otros muchos aspectos socialmente disruptivos asociados con el
desempleo. Además, también son personas productivas, de
manera que la sociedad recibe algo a cambio. Creo que este es un punto
central para el futuro del Estado de bienestar. La pregunta natural que uno haría aquí es la siguiente:
¿Por qué son más longevas las personas? Porque son
más sanas. Pues tienen mejor salud, ¿por qué no pueden
seguir trabajando? Antes se decía que los mineros necesitaban una
gran fuerza física, pero hoy en día la mayoría de
los trabajos no son de ese tipo. Hoy en día la mayoría de
los trabajos son de oficina, muy pocos requieren esfuerzo físico
con lo cual no hay barrera física para el trabajo. Entonces, ¿cuál
es el problema? Jóvenes y jubilados La respuesta inmediata sería: si la gente vieja no se jubila, ¿qué pasará con los jóvenes? No encontrarán trabajo. Con lo cual, el miedo al desempleo mantiene cualquier reforma de la edad de jubilación como una especie de rehén. En aquellos países donde el nivel de desempleo es mucho más bajo este miedo no existe. Por ejemplo, en Estados Unidos ya no hay edad de jubilación. Yo, por ejemplo, no tengo edad de jubilación. La edad de jubilación era, de todos modos, a los 70 años, más tarde que en Europa, pero ha sido eliminada. Uno puede trabajar dando clases siempre que pueda. Por supuesto, yo podría optar por la jubilación y probablemente me jubilaré a los 70, porque el tema del desempleo puede ser un problema en algunas profesiones, y en el mundo académico hay bastante desempleo, incluso en Estados Unidos. Entonces puede haber un argumento social para que me jubile, pero si
yo me jubilo no será porque me sienta incapaz de seguir enseñando.
Pero dado esto, cabe esperar que si cambiamos la edad de jubilación
la proporción de dependencia disminuiría y las personas
podrían seguir trabajando durante más tiempo y muchas personas
estarían más felices. A algunas personas les encanta la
jubilación, están encantados al llegar a su jubilación.
La flexibilidad es importante también, pero es perfectamente posible
continuar trabajando mas allá de la edad de jubilación,
pero ¿por qué no podemos tener esto en Europa? Porque inmediatamente
se describiría como muy poco ético el no jubilarse cuando
te toca o el ampliar la edad de jubilación, ¿qué
pasaría con los jóvenes que buscan trabajo, por ejemplo? Ahora voy a tratar el segundo punto: ¿Cómo podemos revaluar
el Estado de bienestar? Todos deberíamos reconocer que es un momento
excelente para reexaminar todo lo que significa el Estado de bienestar,
porque el Estado tal como está, está congelado, sigue ciertas
pautas. En ciertos países como Italia, por ejemplo, la racionalidad
es muy difícil de comprender. Algunas personas tienen mucha protección
en pensiones, otras personas apenas tienen, ahí hace falta racionalizar.
Ello no es sinónimo de recortar. Hay que ser más sensato,
más justo, hay que tener un sistema más humano del Estado
de bienestar, se trata de un momento idóneo para plantearnos esta
cuestión. Creo que lo que falló en el intento bastante atrevido por parte
del gobierno francés bajo Chirac, justo después de su elección,
fue hacer un anuncio unilateral de reforma del Estado de bienestar, sin
consultar a nadie. El gobierno fue elegido, Chirac y Joupé ya ocupaban
sus cargos, el gobierno se lo pensó, no hubo ningún tipo
de consulta con los sindicatos ni con otros partidos políticos
y una mañana, simplemente, se anunciaron los cambios. Por supuesto
se produjo una reacción muy predecible. Es decir, si se van a efectuar
cambios tan grandes, ¿por qué no se nos consultaron?, y
aquí recalco el hecho de que no se trata de algo nuevo en Europa. Romper tabúes Cualquier gobierno tiene muchos gastos que no forman parte del Estado
de bienestar, y esto podría ser objeto de consideración
y, de hecho, comienza a recibir cierta atención. Aquí tengo
un libro que lleva por titulo "Vivir como iguales", una serie
de conferencias pronunciadas en memoria de mi primera esposa, fallecida
en 1985. Conferencias dadas por algunos economistas, abogados, historiadores
o sociólogos. En una de estas conferencias, de hecho una mía,
el Presidente de la Royal Society, se hacía una pregunta que en
el Reino Unido sólo se habían hecho los laboristas muy radicales,
muy de izquierdas. ¿Por qué el Reino Unido necesita una
bomba nuclear propia? Y lo planteó durante su presentación
en la Royal Society. Dijo: "Creo que la historia mostrará
que la insistencia del Reino Unido en tener capacidad nuclear era un fallo,
era básicamente un error, un despilfarro total de recursos y un
factor importante en el declive económico británico en los
últimos cincuenta años". Ahora bien, este es el tipo
de afirmación que no se asociaba con el Presidente de la Royal
Society. Una de las buenas cosas que está ocurriendo, y esto es
muy positivo, es una disposición a cuestionar temas tabú.
Hasta hace poco no se cuestionaba el tener una bomba nuclear propia, a
menos que fuera un entusiasta del CND, miembro de la Campaña pro
Desarmamento Nuclear. Creo que lo que realmente necesitamos hoy en día es precisamente
hacernos estas preguntas. ¿El Estado de bienestar es un Estado
racional? ¿Por qué es necesario? Preguntas excelentes que
también tienen una respuesta: es necesario para la responsabilidad
social hacia los enfermos y los pobres. Y, ¿qué forma ha
de tener? ¿una forma caótica, por ejemplo, como es el caso
italiano? La respuesta para mí es no, hay que racionalizarlo, ¿qué
prioridades tendremos?, pues la prioridad debe ser la responsabilidad
social y también no hay que desanimar a las personas a autoayudarse
en el proceso, la cultura de la autoayuda tiene una influencia muy positiva
y la creación del empleo también juega un papel importante
en ello. Esto es importantísimo, y podemos aprender algo de los
Estados Unidos y también hay algo que no debemos aprender de los
Estados Unidos, es decir, la ausencia de la asistencia médica. Me parece que hay una gran variedad de gastos gubernamentales que se
podrían recortar, hay que estudiarlos todos para ver cuales son
necesarios, hay que mirarlos con lupa, tenemos que debatirlos. En el contexto
británico, por ejemplo, hay que mirar los gastos nucleares, militares,
el Reino Unido aun tiene pretensiones de ser potencia mundial ¿es
necesario todo ello cuando hasta ha perdido Hong-Kong?, ¿cómo
se compara con otras áreas de gastos? Premio Nobel de Economía 1998. |