Nov 19, 2007
Author: La Capital
Rosario: La promocionada reforma del Código Urbano sigue sin tratarse en el Concejo A pesar de integrar cada semana la lista de preferencias en la agenda del Concejo Municipal, la reforma al Código Urbano no logra abrirse un espacio propio en las discusiones de los ediles. La respuesta formal es que son unos cien expedientes en lista de espera los que fagocitan su turno en cada jornada de la comisión de Planeamiento. Para los especulativos, el tema verá la luz después del 10 de diciembre, cuando el cambio de relación de fuerzas en el Legislativo allane el camino de los proyectos oficialistas.   
El 5 de marzo se realizó la presentación pública de la reforma al Código Urbano vigente y se instaló un debate que, lejos de cerrarse con el paso del tiempo, abrió las disidencias en un abanico que hoy incluye opiniones encontradas de constructores, arquitectos, vecinos y autoridades. Más aún, ya hay más de un proyecto alternativo a la propuesta que el Ejecutivo trabajó durante los últimos meses.
Para las autoridades, ese tiempo transcurrió con provecho porque se abrió un período de consulta pública y de presentaciones de las que participaron 375 personas. Además, contabilizan 8 reuniones con la comisión asesora del plan, de la que forman parte los distintos actores de la construcción, incluido un representante del Concejo. También hubo rondas de consultas con 61 profesionales del tema y hasta una audiencia pública y una auditoría externa a cargo de especialistas internacionales.
Puesta en escena. Para la presidenta de la comisión de Planeamiento, Victoria Ramírez, este despliegue tiene que ver con la información sobre el tema, pero nada dice con respecto a debates que cierran síntesis de posiciones encontradas. “El Ejecutivo armó una puesta en escena preocupado por la temática, pero en concreto no avanzamos mucho”, dijo la concejala, que finaliza su mandato el 10 de diciembre.
Ramírez aseguró que en abril, apenas conocida la primera propuesta de reforma del código Urbano del Ejecutivo, logró consensuar con sus pares una ordenanza que garantizaba un marco ad hoc para el tratamiento del tema. “Pedimos que el Ejecutivo conformase un espacio de trabajo y debate destinado a profesionales, para el estudio y análisis del denominado Reordenamiento Urbanístico para la ciudad de Rosario, Area Central y Primer Anillo Perimetral”, explicó y agregó que su iniciativa, a pesar de aprobada, “nunca se concretó”.
La ordenanza también preveía que se implementaran los mecanismos necesarios de participación, trabajo y debate, además de habilitar mecanismos para formular propuestas a debatir en espacios interdisciplinarios. Las conclusiones tendrían como destino final a la Secretaría de Planeamiento.
El Ejecutivo diseñó la reforma del Código Urbano a través de tres anteproyectos de ordenanza: los reordenamientos urbanísticos del área central (bulevar Oroño, Pellegrini y el río) y de su primer anillo perimetral (Vera Mujica, 27 de Febrero), y la catalogación de bienes del patrimonio arquitectónico y urbanístico de Rosario.
Según la secretaria de Planeamiento, Mirta Levin, las modificaciones proyectadas incidirían en las alturas de la edificación y en los modos de ocupación del suelo, los retiros y recovas, además de la clasificación de usos y la definición de sitios e inmuebles de valor patrimonial. Claro que por ahora, el tema no se trata.
Cambios positivos y negativos
“La propuesta del Ejecutivo para modificar aspectos del Código Urbano revitaliza un sector de la ciudad pero a su vez genera desigualdades”, señaló la presidenta de la comisión de Planeamiento del Concejo, Victoria Ramírez, y dejó un interrogante: “¿Por qué la discusión de una herramienta, como es el Código, no se inscribe en un marco amplio de un plan estratégico para la ciudad?”.
Siguiendo de cerca las actividades que generaron las presentaciones del Reordenamiento Urbanístico del Area Central y Primer Anillo Perimetral, popularizado como modificaciones al Código Urbano, la concejala reclamó la conformación de una mesa de trabajo para estudiar y analizar el tema a través del decreto Nº 29.218, que cristalizó una iniciativa suya el pasado 26 de abril.
“Aún no se aplicó”, dijo la presidenta de la comisión de Planeamiento, y señaló que haber ventilado el proyecto en distintas instancias públicas no excedió la cuestión informativa. “Una audiencia pública es un lugar donde cada uno desarrolla sus posiciones, pero para resolver este tema se requiere de una instancia más compleja que una mera opinión”, aseguró.
Para ella, el tratamiento de la reforma del Código Urbano debería tener su propio espacio en la agenda del Concejo. Una vez lograda esta instancia, superadora del actual estancamiento del tema, recién estaría en condiciones de ser votado.
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