Jun 6, 2008
Author: Por 7 días no habrá faltantes, aseguran los supermercados Con todo, aplican algunas restricciones   
Después de la crisis de Semana Santa, los supermercados aprendieron la lección y, ante un recrudecimiento de la crisis del campo, anticiparon sus compras para evitar cualquier problema de desabastecimiento por un plazo de por lo menos una semana.
Las principales cadenas explicaron que al menos en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires no hay posibilidad de que se produzca un faltante generalizado de alimentos si la entrega de productos se normaliza en un plazo no superior a 10 días.
"Puede haber algún faltante en lácteos o en ciertas frutas o verduras, pero los supermercados de Buenos Aires están lo suficientemente «stockeados» como para enfrentar la situación por lo menos por un plazo de una semana o diez días", explicó Juan Vasco Martínez, director general de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), la entidad que reúne a las principales cadenas del país.
Los autoservicios chinos no son tan optimistas y destacaron que si no se normaliza la entrega de productos lácteos sus comercios podrían empezar a registrar faltantes en las próximas 48 horas. "No hay desabastecimiento, pero sí se nota un faltante de lácteos, porque éstos no se pueden conservar", explicó Miguel Angel Calvete, secretario de la Cámara de Autoservicios y Supermercados Propietarios de Residentes Chinos (Casrech).
El vocero de los chinos además destacó que el conflicto entre los productores rurales y el Gobierno agudizó los problemas que ya existían en la provisión de aceite. "Las empresas dicen que la producción la están destinando al comercio externo y que siguen abasteciendo de manera regular el mercado local, pero nosotros ya hace tiempo que no recibimos la misma cantidad de sus productos".
Más allá del mensaje tranquilizador que quieren enviar los supermercados, algunas cadenas ya empezaron a imponer algunas restricciones en la venta de productos ciertos rubros. En algunas sucursales de Jumbo y Carrefour, por ejemplo, ayer sólo se podían comprar seis litros de leche por cliente y apenas dos de aceite.
Los consumidores además también dan cuenta de cierto clima enrarecido como producto del paro del campo. En una recorrida por distintos supermercados, LA NACION constató que de cada diez consumidores consultados cuatro prefieren "stockear", es decir, comprar varias unidades de un mismo producto, como leche larga vida, aceite y harina.
Respetando la cantidad de compra, Ariel, de 41 años, en el Jumbo de avenida Bullrich 345, en Palermo, llevaba en su changuito seis cartones de leche larga vida, 3 descremadas y el resto enteras. "Tengo cinco nenes, así que por las dudas llevo un poco más de lo usual", explicó.
En el Carrefour de Vicente López, la góndola de aceites estaba casi vacía. Sólo habían quedado los de oliva. Adriana Negro, de 50 años, miró el cartel que colgaba de uno de los estantes: "Límite de compra de dos unidades de aceite por grupo familiar". Contó los seis que tenía en el carrito de compras y dijo: "Espero que no me digan nada, por las dudas agarro uno en spray".
Carolina, de 39, se dirigía con su carrito repleto de productos hacia la caja de pago. "La semana pasada «stockeé» leche, azúcar y harina, por las dudas. Con este lío del campo uno no sabe qué pensar."
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