Jun 6, 2008
Author: Catriló. Renunciarían los tres concejales justicialistas Los ediles del oficialismo podrían dejar sus bancas por las continuas diferencias con el intendente. Sostienen que "la situación es irreversible y no existe confianza" con el ejecutivo municipal.   
(Catriló - 06/06/2008)
Las continuas observaciones que le están realizando los concejales opositores a la gestión del intendente, Eduardo García (PJ), cada día se hacen más insostenibles. Esta situación llevaría a que en el transcurso de hoy los tres ediles justicialistas renuncien a sus bancas.
Durante esta semana se llevaron a cabo varias reuniones en el seno del oficialismo cuyos resultados no serían alentadores. Es por ello que los rumores de renuncia de los ediles del PJ dejaron de ser tales y pasaron a cobrar más fuerza por las continuas diferencias con el ejecutivo.
Ayer, uno de los concejales justicialistas le confirmó a LA ARENA que esta versión, la de dar un paso al costado, "era cierta" y agregó: "Vamos a llevar a cabo una reunión con afiliados en la Unidad Básica y después con el intendente". De acuerdo a lo relatado por este edil, "la situación es irreversible porque no hay confianza" entre el ejecutivo y los concejales del mismo partido. "Nos vamos nosotros o se va él", dijo en forma contundente.
Consultado al respecto, Eduardo García se limitó a responder que no estaba informado sobre esta situación y que la relación con los ediles de su partido es "buena".
Reemplazantes.
Actualmente, el Concejo Deliberante está integrado por seis ediles, donde el justicialismo tiene mayoría con tres: Mario Motzo, Carlos Fuentes y Graciela López. Por el Frepam está Eduardo Cabanettes y Andrea Alanís, y en representación de la Junta Vecinal Karina Scholler.
En caso de que finalmente decidan los concejales justicialistas renunciar a sus cargos, los que siguen en la lista del PJ, que fue elegida en octubre del año pasado, son: Adrián Biss, Juan Pablo Rodríguez y María Elsa Vázquez.
Irregularidades.
Las sospechas de irregularidades en la gestión de García comenzaron cuando los ediles empezaron con el tratamiento de los balances de los primeros tres meses de gobierno y resolvieron seguir evaluándolo y no aprobarlo. La decisión de no hacerlo es porque aparecieron sueldos elevados de empleados jerárquicos, excesos de empleados, falta en los balances de conciliaciones bancarias y una facturación de un comercio del medio con supuestos sobreprecios.
Esto motivó que el intendente se haga presente en una sesión donde las respuestas no alcanzaron y no se permitió a los concejales repreguntar.
De acuerdo al balance de febrero presentado por el ejecutivo municipal al Concejo Deliberante, teniendo en cuenta los últimos balances de la gestión anterior, la del radical Martín Buenavita, la municipalidad local tiene un gasto superior de más de 14 mil pesos en sueldos a empleados jerarquizados por mes. También es cierto que se ha dado un aumento, a nivel provincial, a estos empleados en un 10 y un 4 por ciento.
Sueldos.
El incremento de los sueldos se debe a la creación de nuevos cargos y al aumento de dietas originados con los cargos existentes. Los ediles opositores, además, sospechan sobre el gasto que le demandarían al municipio los nuevos empleados que no están dentro de la planta permanente.
De acuerdo a la comparación de los balances de febrero y al de noviembre, el nuevo intendente cobra una remuneración (con cargas sociales) de 9.406 pesos, unos 3.000 pesos más que el anterior mandatario. Por su parte con la creación de otra secretaría, antes funcionaba una que es empleada municipal, ahora son dos y no trabajan en el municipio, le demanda al municipio un incremento de 2.000 pesos, cuando el intendente había dicho que desdoblaría el sueldo de la anterior secretaria a las dos de su gestión. Las actuales secretarias perciben: la de gobierno 3.867 pesos y la de Hacienda y Finanzas 3.737 pesos.
Pero, además, dentro de la Secretaría de Gobierno funcionan dos direcciones: la de Acción Social y la de Educación, Cultura y Deporte, cuya titular es la esposa del intendente. Estos dos nuevos cargos creados le cuestan al municipio unos 7.000 pesos, más la incorporación de un secretario en la última dirección que cobra 1.861 pesos.
En cuanto a los capataces, la nueva gestión los aumentó de uno a tres y la diferencia da un incremento de unos 2.500 pesos, más viáticos que se pagaron a los tres por 570 pesos, a cada uno.
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